
OpenAI acuerda con el Pentágono el uso de su tecnología de inteligencia artificial
OpenAI y el Pentágono suscribieron un acuerdo millonario para la implementación de tecnología avanzada de inteligencia artificial en la gestión de archivos clasificados. El pacto se formalizó el viernes, horas después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenara la cancelación de todos los contratos públicos entre la Administración federal y la empresa Anthropic.
La decisión del Gobierno de Estados Unidos de romper relaciones contractuales con Anthropic, tras desacuerdos sobre las condiciones de uso de herramientas de inteligencia artificial para fines militares, antecedió de manera inmediata al anuncio de OpenAI sobre su nuevo compromiso con el Departamento de Defensa.
Acuerdo entre OpenAI y el Pentágono
La compañía OpenAI, creadora de la tecnología ChatGPT, anunció este viernes que ha alcanzado un acuerdo de carácter millonario con el Pentágono. El objetivo del acuerdo es permitir que el Departamento de Defensa utilice su tecnología avanzada para gestionar archivos clasificados en la nube.
El anuncio se produjo pocas horas después de que la Administración del presidente Donald Trump ordenara romper todos los contratos federales existentes con Anthropic, empresa del sector de inteligencia artificial dirigida por Dario Amodei. La ruptura de relaciones con Anthropic obedeció a la negativa de esta compañía a facilitar el uso por parte del ejército estadounidense de su herramienta Claude sin limitar funcionalidades relacionadas con la vigilancia masiva y el control de armamento autónomo.
Condiciones y alcance del acuerdo OpenAI Pentágono
Según lo expuesto por Sam Altman, CEO de OpenAI, la empresa acordó desplegar sus modelos de inteligencia artificial en la red clasificada del Departamento de Guerra. Este acuerdo implica que todas las funcionalidades de la herramienta de OpenAI estarán disponibles para cualquier propósito legal definido por el Departamento de Defensa.
Altman explicó, a través de una declaración en la red social X, que dos de los principios más relevantes para la compañía en materia de seguridad de inteligencia artificial –la prohibición de la vigilancia masiva nacional y la responsabilidad humana en el uso de la fuerza, incluyendo sistemas de armas autónomas– han sido reconocidos por el Departamento de Guerra. El directivo añadió que estas consideraciones están reflejadas en la legislación y en las políticas del acuerdo.
El consejero delegado afirmó que OpenAI ha implementado medidas técnicas específicas para asegurar que sus tecnologías cumplen los requisitos de seguridad acordados. También solicitó al Departamento de Defensa que las mismas condiciones sean extendidas a otras empresas de inteligencia artificial, argumentando que “todos deberían estar dispuestos a aceptarlas”. Altman expresó su interés en que las diferencias actuales entre las compañías tecnológicas y la Administración estadounidense puedan resolverse, dejando a un lado acciones legales y gubernamentales para facilitar acuerdos razonables.
Contexto y antecedentes con Anthropic
Anthropic, dirigida por Dario Amodei, firmó en el verano pasado un contrato valorado en 200 millones de dólares con el Pentágono, convirtiéndose en la primera empresa del sector en gestionar documentos y archivos clasificados del Departamento de Defensa. No obstante, de acuerdo con fuentes del Pentágono citadas en el texto fuente, surgieron suspicacias tras conocerse que Anthropic impuso restricciones al uso de sus tecnologías.
La empresa Anthropic, fundada por antiguos ingenieros de OpenAI con el objetivo de desarrollar inteligencia artificial con límites éticos, se negó a levantar salvaguardas que impedían el uso indiscriminado de sus herramientas para labores militares, tales como vigilancia masiva o control sin supervisión humana de sistemas de armamentos autónomos.
El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, se reunió con Dario Amodei para que la compañía reconsiderara su postura. Sin embargo, las negociaciones no prosperaron. Hegseth advirtió de la posible aplicación de la Ley de producción de defensa de la Guerra Fría para permitir el uso del software de Anthropic bajo control del Gobierno, además de la posible declaración de la empresa como riesgo para la cadena de suministro militar, lo que impediría futuros contratos con Defensa.
Decisión del Gobierno estadounidense y respuesta internacional
El viernes por la tarde, el presidente Donald Trump publicó en su red social Truth la orden de terminar inmediatamente la utilización de la tecnología de Anthropic por cualquier agencia federal de Estados Unidos. Trump comunicó también un periodo de retirada gradual de seis meses, especialmente para las agencias, incluido el Departamento de Defensa, que aún utilizan productos de Anthropic en distintos niveles.
En su declaración, Anthropic afirmó que no cambiaría su postura frente a la presión del Gobierno: “Ninguna intimidación ni castigo por parte del Departamento de Guerra cambiará nuestra postura”. Por su parte, Pete Hegseth, secretario de Defensa, manifestó a través de redes sociales su desacuerdo con la posición de la tecnológica y subrayó que el Departamento de Defensa requiere acceso pleno y sin restricciones a las plataformas de inteligencia artificial contratadas para cualquier uso legal relacionado con la defensa nacional.
Implementación y próximos pasos
OpenAI indicó que las funcionalidades de sus modelos estarán disponibles para el Pentágono en el entorno seguro de la red clasificada del Departamento de Defensa. Altman precisó que se instalarán medidas técnicas específicas para garantizar el cumplimiento de los principios de seguridad acordados.
El periodo de retirada de productos de Anthropic establecido por el Gobierno es de seis meses para las agencias que, hasta el momento, utilizaban tecnología de esta compañía. Durante este proceso, el Gobierno norteamericano prevé sustituir las soluciones contratadas con Anthropic por otras alternativas, como la tecnología ofrecida por OpenAI en el marco del nuevo acuerdo.
El cierre del acuerdo OpenAI Pentágono y la ruptura de relaciones contractuales con Anthropic marcan un cambio en la política estadounidense respecto al acceso y control de tecnologías de inteligencia artificial por parte del sector defensa y las agencias gubernamentales.
Fuente: El País.
