
Nvidia presenta Vera Rubin, su nueva plataforma de IA, y avanza en gráficos con DLSS 5
Una conferencia centrada en la inteligencia artificial
Nvidia ha aprovechado su conferencia anual de desarrolladores GTC para reforzar su posición como actor clave en la industria tecnológica, centrando sus anuncios casi por completo en la inteligencia artificial. En esta edición, la compañía ha dejado en segundo plano el lanzamiento de nuevas tarjetas gráficas para el mercado de consumo, priorizando avances en infraestructura de IA.
El consejero delegado, Jensen Huang, protagonizó la presentación desde el centro de convenciones de San José, donde detalló la estrategia de la empresa y presentó una serie de novedades que abarcan desde centros de datos hasta gráficos para videojuegos y proyectos en automoción y espacio.
Vera Rubin: una nueva infraestructura para IA
El anuncio principal fue Vera Rubin, la nueva plataforma de inteligencia artificial de Nvidia. Se trata de una arquitectura compuesta por siete chips diseñados para trabajar conjuntamente como un superordenador.
Entre sus componentes se incluyen las nuevas GPU Rubin, la CPU Vera —la primera CPU desarrollada por Nvidia—, el acelerador de inferencia Groq 3 LPX y diferentes tecnologías de red y almacenamiento orientadas a servidores de IA.
Cada uno de estos elementos cumple una función específica dentro del ciclo de ejecución de la inteligencia artificial. Las GPU están enfocadas en el entrenamiento de modelos, mientras que la CPU Vera, desplegada en racks de 256 procesadores, se encarga de generar entornos de simulación para agentes de IA. Según la compañía, esta CPU ofrece el doble de rendimiento que los procesadores de servidor convencionales.
Por su parte, el acelerador Groq 3 LPX integra 256 procesadores LPU y 128 GB de memoria SRAM, permitiendo inferencia de baja latencia para modelos de hasta un billón de parámetros y contextos de hasta un millón de tokens.
En conjunto, los servidores Vera Rubin NVL72 integran 72 GPU y 36 CPU, alcanzando hasta diez veces más rendimiento por vatio en tareas de inferencia. Esto implica, según Nvidia, una reducción significativa del coste por token, aproximadamente una décima parte respecto a soluciones actuales.
Estos avances se traducirán en servicios de IA más rápidos y eficientes, con impacto directo en plataformas como ChatGPT o Claude. La disponibilidad de estos sistemas está prevista para la segunda mitad del año a través de proveedores como AWS, Google Cloud, Microsoft Azure y Oracle, además de fabricantes como Dell, HPE, Lenovo o Supermicro.
DLSS 5: mejoras en gráficos impulsadas por IA
En el ámbito del entretenimiento digital, Nvidia presentó DLSS 5, una evolución de su tecnología de escalado de resolución basada en inteligencia artificial. La compañía lo define como su mayor salto en gráficos desde la introducción del ray tracing en 2018.
DLSS permite generar imágenes de alta calidad sin necesidad de calcular cada fotograma completo, apoyándose en modelos de IA para reconstruir escenas. Con esta nueva versión, el sistema analiza cada escena del juego y aplica iluminación y materiales fotorrealistas en tiempo real.
La tecnología es capaz de interpretar elementos visuales como piel, tela, pelo o condiciones de iluminación, manteniendo el control creativo del desarrollador. Jensen Huang describió este avance como “el momento GPT para los gráficos”.
DLSS 5 será compatible con resolución 4K y llegará en otoño a la última generación de tarjetas gráficas de Nvidia. Entre los títulos que incorporarán esta tecnología se encuentran Starfield, Hogwarts Legacy, Assassin’s Creed Shadows, Resident Evil Requiem, EA Sports FC, Phantom Blade Zero y The Elder Scrolls IV: Oblivion Remastered.
Expansión hacia automoción y robotaxis
La conferencia también incluyó anuncios relacionados con el sector del automóvil. Fabricantes como BYD, Geely, Isuzu y Nissan han confirmado que utilizarán la plataforma DRIVE Hyperion de Nvidia para desarrollar vehículos de nivel 4 de automatización, es decir, conducción completamente autónoma en entornos específicos.
Además, Nvidia anticipó el despliegue de una flota de robotaxis en colaboración con Uber. Estos vehículos llegarán a 28 mercados a partir de 2028, con un inicio previsto en Los Ángeles y San Francisco durante la primera mitad de 2027.
Modelos de IA y nuevas áreas de desarrollo
En el ámbito del software, Nvidia ha ampliado su catálogo de modelos abiertos, incluyendo las familias Nemotron, Cosmos, Isaac y BioNeMo. Estas soluciones están orientadas a distintas aplicaciones, como agentes autónomos, robótica, conducción y salud.
Centros de datos en órbita
Uno de los anuncios más llamativos fue la presentación de Space-1, un módulo basado en la arquitectura Vera Rubin diseñado para operar en centros de datos orbitales. Este sistema está adaptado a las limitaciones de tamaño, peso y consumo propias de los satélites.
Según Nvidia, Space-1 ofrecerá hasta 25 veces más capacidad de cálculo para inteligencia artificial que un servidor H100 actual. Empresas como Axiom Space, Planet Labs y Kepler Communications ya han confirmado su colaboración en este ámbito.
Con este movimiento, Nvidia extiende su apuesta tecnológica al espacio, incorporando nuevos escenarios para el procesamiento de datos y la ejecución de modelos de inteligencia artificial.
Fuente: El Mundo
