
Fredi Vivas desafía el mito de que la inteligencia artificial es solo para jóvenes
La expansión de la inteligencia artificial está transformando el trabajo, la medicina y el emprendimiento, y según el ingeniero en sistemas y CEO de RockingData, Fredi Vivas, también abre nuevas oportunidades para los profesionales mayores de 50 años. El especialista sostiene que existe una idea equivocada en muchas organizaciones: asociar las tecnologías de inteligencia artificial exclusivamente con las generaciones más jóvenes.
Para Vivas, esta visión ignora un factor clave: la experiencia acumulada de los profesionales senior. El directivo afirma que las herramientas basadas en inteligencia artificial no reemplazan a las personas, sino que amplían sus capacidades y permiten aplicar criterio y conocimiento con mayor alcance en múltiples industrias.
La inteligencia artificial como ampliación de capacidades
En su libro Generación IA. La potencia de la alianza humana con la inteligencia artificial, publicado por Penguin Random House, Vivas analiza cómo la inteligencia artificial dejó de ser exclusivamente un asunto de laboratorios tecnológicos para convertirse en una herramienta presente en la vida cotidiana, el trabajo y el sector salud.
El enfoque del autor busca alejarse tanto del entusiasmo exagerado como del temor al reemplazo humano. Según explica, el verdadero cambio no radica en lograr que las máquinas piensen como las personas, sino en aprovechar la colaboración entre humanos y sistemas inteligentes para fortalecer las capacidades de ambos.
Desde esta perspectiva, la inteligencia artificial también contribuye a democratizar el acceso a la innovación. Tecnologías que antes requerían grandes inversiones o capacidades técnicas muy especializadas ahora se vuelven accesibles para más sectores.
Ejemplos de impacto en la ciencia y la medicina
Uno de los casos mencionados por Vivas es el avance de algoritmos como AlphaFold, capaces de descifrar el plegamiento de más de 200 millones de proteínas. Esa información fue puesta a disposición gratuita de investigadores de todo el mundo, un hito que, según el especialista, cambia de forma significativa las posibilidades de investigación en medicina.
En el ámbito sanitario también destacó la implementación del sistema FFRCT en hospitales del Reino Unido, una herramienta que evalúa el riesgo cardíaco mediante tomografía sin necesidad de procedimientos invasivos como el cateterismo.
Este sistema se destaca, según Vivas, porque funciona con la misma eficacia en hospitales urbanos y rurales y con pacientes de distintos niveles socioeconómicos.
Además, la inteligencia artificial aplicada a la radiología ya permite detectar patrones en imágenes médicas con mayor rapidez y precisión que los humanos, lo que libera a los profesionales para dedicar más tiempo a la atención y al vínculo con los pacientes.
Cuestionando el mito generacional en las empresas
Vivas afirma que aún persiste en muchas organizaciones la creencia de que la inteligencia artificial es una tecnología asociada solo a los jóvenes. “Muchas empresas piensan que la inteligencia artificial es cosa de jóvenes. Yo no estoy de acuerdo”, señaló.
En su experiencia, la curiosidad y la adopción de estas herramientas dentro de las compañías muchas veces surge en los niveles más senior. Esto ocurre porque quienes tienen mayor trayectoria suelen reconocer con más claridad los problemas históricos que la tecnología podría ayudar a resolver.
El especialista sostiene que el vínculo entre la inteligencia artificial y la llamada generación silver será cada vez más cercano. A medida que surgen herramientas más accesibles y simples de utilizar, disminuyen las barreras para que profesionales con experiencia se involucren en proyectos tecnológicos.
Entre los principales obstáculos que enfrentan las personas mayores de 50 años que desean emprender con inteligencia artificial, Vivas menciona la idea de que se trata de un campo exclusivamente técnico o que ya es demasiado tarde para aprender.
Según el autor, ese temor comienza a reducirse a medida que aparecen más herramientas accesibles y casos de éxito vinculados al uso de inteligencia artificial.
Casos cotidianos y nuevas formas de interacción con la tecnología
Durante su investigación, Vivas también recopiló historias que muestran cómo la inteligencia artificial se integra en la vida diaria. Entre ellas destaca una anécdota relatada por Mario Pergolini sobre su madre, quien perdió la vista después de los 70 años.
Para acompañarla a distancia, el conductor instaló un asistente de voz que le permitía escuchar la radio, conocer el clima y mantener conversaciones durante las madrugadas. La mujer decidió llamar al asistente “Claude”, en referencia al matemático Claude Shannon. Años después, la empresa Anthropic lanzaría un modelo de inteligencia artificial con ese mismo nombre.
Para Vivas, este episodio demuestra cómo los asistentes inteligentes pueden convertirse en herramientas de apoyo cotidiano, tanto funcional como emocional, para personas mayores que viven solas.
Espacios de aprendizaje y adopción tecnológica
Inspirado en el histórico encuentro de Dartmouth de 1956, donde surgió el concepto de inteligencia artificial, Vivas impulsa los encuentros MAD Winter Camp y Summer Camp en la Universidad de San Andrés.
Durante tres días, profesionales de distintas industrias —muchos de ellos mayores de 50 años— se reúnen para dialogar y analizar cómo la inteligencia artificial está transformando los negocios, las organizaciones y los modos de vida.
Entre los participantes han habido fundadores de empresas de salud, directores de colegios, emprendedores y expertos de diferentes disciplinas. Las conversaciones giran en torno a temas como la adopción organizacional de la inteligencia artificial, el diseño de estrategias tecnológicas y la medición del impacto financiero de estos proyectos.
La inteligencia artificial en el emprendimiento y los negocios
Vivas sostiene que actualmente es más sencillo emprender que en el pasado gracias a las herramientas basadas en inteligencia artificial. Plataformas como Replit o Claude Code permiten crear prototipos funcionales incluso a personas que nunca han programado.
De acuerdo con el especialista, la ventaja de los profesionales senior no radica necesariamente en dominar las herramientas técnicas, sino en aportar el conocimiento profundo de la industria y el criterio desarrollado a lo largo del tiempo.
También mencionó ejemplos de compañías tecnológicas como Instagram y WhatsApp, que lograron crecer hasta alcanzar valoraciones millonarias con equipos humanos reducidos.
Además, señaló que ya existen pruebas en empresas como Anthropic donde agentes de inteligencia artificial pueden gestionar inventarios, precios o compras de forma autónoma, en tareas que incluso superan la eficiencia humana en determinados casos.
Una transformación cultural más que técnica
Para Vivas, el principal desafío de la adopción de inteligencia artificial en las organizaciones no es tecnológico, sino cultural. Los líderes empresariales deben comprender en profundidad el impacto de estas herramientas y fomentar una mentalidad positiva entre los equipos de trabajo.
En este contexto, considera que la narrativa que presenta la inteligencia artificial como una amenaza laboral pierde fuerza frente al concepto de “aumentación”, donde las personas delegan tareas repetitivas o administrativas en sistemas automatizados y pueden concentrarse en la creatividad, el análisis y la relación humana.
Según el especialista, la integración entre personas y sistemas inteligentes ya está en marcha: las máquinas destacan en el procesamiento masivo de información y ejecución precisa, mientras que los humanos mantienen ventaja en empatía, valores y creatividad.
“La IA no viene a buscar reemplazar a nadie, viene a multiplicar las capacidades. Si tenés más de 50 años, eso es una gran noticia”, afirmó.
Fuente: Infobae.
